¿Cómo se realiza una rinoplastia?

La rinoplastia es una intervención a la que se someten aquellos que han sufrido un traumatismo, tengan dificultades para respirar o busquen una mejora estética del perfil de la cara. Si vas a someterte a esta intervención debes saber que requiere de tu ingreso hospitalario de al menos un día y se lleva a cabo bajo anestesia general o como mínimo anestesia localizada en la zona y sedación.

¿Cómo se realiza una rinoplastia?

El objetivo del cirujano debe ser que el resultado de la intervención quede natural. Para ello, en la primera visita a la consulta es fundamental el papel de los programas informáticos de predicción, que ayudan tanto al especialista como al propio paciente a visualizar el resultado final, con una precisión muy alta.

Se debe dejar claro al paciente que el resultado debe ser individualizado; cada persona debe tener una nariz con personalidad propia, sabiendo los cambios que la intervención ejercerá sobre la forma de su nariz y teniendo presentes los condicionantes como el resto de su fisionomía, las características de su piel, etc.

El tipo de anestesia se decide en función de la complejidad de la intervención y de otros factores como el estado general del paciente, su predisposición ante la operación, etc.

En cuanto a la técnica, existen dos grandes tipos de rinoplastia: abierta o cerrada.

  • Abierta: se realiza una mínima incisión en la parte de la piel ubicada entre la punta y la base de la nariz; se separa de la estructura ósea y una vez realizada la intervención se vuelve a colocar realizando una pequeña sutura. La marca resulta imperceptible.
  • Cerrada: la intervención se realiza dentro de las propias fosas nasales, sin ninguna huella de la operación.

Objetivos de una rinoplastia

En algunos casos el objetivo es acabar con la curva de la nariz. En este caso la función principal, a través de un instrumental específico, no es otra que la de limar el hueso para reducir esa curva.

En otros casos el problema estético se encuentra en la anchura de la nariz. Cuando lo que se pretende es afinarla, se debe trabajar sobre los huesos de la nariz, que primero se quiebran para a posteriori ser reconstruidos, logrando una estructura más estrecha.

El último paso de una intervención de rinoplastia consiste en colocar una férula para proteger la nariz y asegurar la sujeción de la nueva estructura tras la intervención.

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