¿Qué es el Lipedema?

El lipedema es una acumulación patológica de grasa y la acumulación de grasa es un problema que preocupa a muchos hombre y mujeres. No prestar atención a esto puede desembocar en problemas más graves como el sobrepeso o la obesidad.

¿Qué es el Lipedema?

El lipedema es una enfermedad inflamatoria crónica en la que se acumula tejido adiposo de forma descontrolada, y aunque puede manifestarse en cualquier parte del cuerpo, predomina en las piernas y brazos.

No fue hasta el 2018 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció por primera vez al lipedema como una enfermedad. Y es que esta acumulación patológica de grasa en forma de hinchazón deja las extremidades con una apariencia irregular, similar a la celulitis, pero a gran escala, y no solo se trata de un problema estético, sino que afecta a la salud del individuo.

Consecuencias del lipedema

No solo se trata de un problema estético sino que también puede causar dolor en los pacientes que lo sufren, así como dificultades a la hora de moverse, al doblar las articulaciones de las extremidades, etc. por no hablar de las consecuencias psicológicas que puede provocar, como una falta de autoestima o inseguridad.

Esta enfermedad tiene como característica que no es necesario estar gordo para padecerlo. También puede aparecer en personas delgadas, haciéndose todavía más visible, pues se produce un cambio exagerado entre el volumen de la cintura y la cadera en comparación con el de las piernas o los brazos.

Diferencias entre el lipedema y linfedema

Determinar si es lipedema lo que sufre el paciente es una tarea que conlleva una buena experiencia por parte del profesional médico, pues no existe ninguna prueba que pueda determinar su presencia. Además de con problemas por exceso de peso, también puede confundirse por su apariencia con el linfedema.

El lipedema es una acumulación de grasa, mientras que el linfedema consiste en depósitos de líquido linfático, algo muy diferente. El primero solo se puede tratar con cirugía, y en el caso del segundo recurrir a drenajes linfáticos podría ser suficiente.

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