Diagnóstico y tratamiento de la rosácea

La rosácea es una enfermedad cutánea sin causa conocida, que se caracteriza por el enrojecimiento de las mejillas y la aparición de pequeñas pústulas como ya hemos comentado en anteriores entradas de este blog. Actualmente no se sabe su causa pero si cómo diagnosticarla y tratarla.

Diagnóstico de la rosácea

El diagnóstico de esta enfermedad es clínico. Basta con ir al médico y que este nos realice una exploración de las lesiones faciales para que el dermatólogo llegue al diagnóstico correcto. Te preguntará por la duración de las lesiones, si son permanentes o surgen en brotes, si presentan cambios desde que aparecen hasta que curan y si al sanar la piel ésta presenta su aspecto normal.

También indagará sobre si hay situaciones que produzcan empeoramiento notable de la piel como el ejercicio, exposición solar, comer ciertos alimentos, beber alcohol, etcétera.

En la exploración el dermatólogo buscará las características propias de la rosácea y comprobará que no hay lesiones diferentes que puedan orientar hacia otras enfermedades.

Una prueba que suelen realizar en muchos pacientes con rosácea es tomar una muestra de la piel para observar al microscopio y así comprobar si existe infección con el ácaro Demodex, que vive en los poros y folículos pilosos, alimentándose de piel muerta y que en ocasiones se asocia a este trastorno, lo que ayuda a orientar el diagnóstico y el tratamiento.

Tratamiento de la rosácea

El tratamiento para esta enfermedad abarca varias líneas de actuación para conseguir un control óptimo de los síntomas y procurar la curación de la piel.

  • Tratamiento tópico: existen cremas con medicamentos que pueden ayudar al control de la rosácea. Deben utilizarse en primer lugar, antes de probar otras posibilidades.
  • Tratamiento oral: cuando la rosácea es moderada-grave, o no se consigue controlarla con el tratamiento tópico, se debe intentar regularla con tratamiento oral en forma de comprimidos.
  • Erradicación del Demodex: si la rosácea presenta coinfección cutánea por el ácaro Demodex su eliminación mejorará la enfermedad y aumentará las probabilidades de éxito del resto de tratamientos.
  • Láser: para el tratamiento de las telangiectasias y el enrojecimiento persistente se puede utilizar láser, que destruye las estructuras alteradas de la piel.
  • Tratamiento ocular: para aliviar la irritación ocular que se presenta en aproximadamente un 20% de los casos suele ser suficiente el tratamiento de la propia rosácea. Sin embargo, si la afectación ocular continúa después o se limita sólo a los ojos el oftalmólogo puede considerar adecuado utilizar colirios con o sin corticoides.

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