Beneficios y contraindicaciones del bótox

Como ya hemos comentado anteriormente, el bótox, es una neurotoxina que se utiliza con varios fines médicos y estéticos, gracias a su capacidad de paralizar la musculatura donde se inyecta. Pero como todo tratamiento tiene sus beneficios y sus complicaciones y las vamos a exponer ahora.

Beneficios del bótox

Se podría decir que la principal ventaja de la toxina botulínica en lo que al ámbito de la estética se refiere, es que resulta bastante eficaz a la hora de reducir los signos visibles del envejecimiento en el rostro y cuello, sin que ello suponga, el riesgo de pasar por un quirófano para realizarse una intervención quirúrgica como requieren otros tratamientos como el lifting.

También tiene usos médicos que se alejan de la estética y se centran en el bienestar del paciente, como es en los casos de hiperhidrosis o tic musculares involuntarios como vimos en la entrada anterior de nuestro blog. 

No hay que olvidar que también existen posibles efectos secundarios y que la mayoría de ellos son causados por abusar del bótox y por emplear esta toxina de forma incorrecta.

En este sentido, la aplicación del bótox es extremadamente delicada y no está recomendado su uso en la zona inferior del rostro ni en personas con menos de 20 años ni más de 65.

Contraindicaciones del bótox

Algunos de los efectos negativos que pueden derivarse de la mala praxis pueden ser, por ejemplo, alergia a la toxina inyectada, lo que puede provocar dificultad para respirar o urticaria. También dependiendo de la zona puede pasar cosas como esta: si se inyecta el bótox en la cara puede causar cefaleas, náuseas, inflamación en la zona en la que se ha aplicado, parálisis facial, caída de los párpados, daños en la córnea, lagrimeo constante o lo contrario, síndrome del ojo seco.

Si la toxina botulínica se aplica en el cuello se puede notar pérdida de sensibilidad en la piel de la zona, dificultad para tragar tos, irritación en la garganta o rinitis. Si se utiliza para tratar problemas de vejiga podrán surgir problemas de estreñimiento, alteración del sueño, cansancio y dolor al miccionar después de la inyección. Si se aplica en la zona de las axilas puede producir sofocos, aparición de pequeños bultos, pérdida de pelo, picor o mal olor.

Todos estos efectos son poco frecuentes pero se deben tener en cuenta antes de inyectarse toxina botulínica. Además, este tratamiento sólo deben realizarlo especialistas cualificados que posean un conocimiento preciso, tanto de las dosis y el instrumental necesario, como de la anatomía humana.

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